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11 de noviembre de 2025

El Haboob del Sahara: la muralla viviente de arena que devora ciudades

 Cuando el desierto respira: el fenómeno del Haboob y su viaje a través de África

El “Haboob” del Sahara

El “Haboob” del Sahara: la muralla viviente de arena



El “Haboob” del Sahara: la muralla viviente de arena que transforma el cielo

En el corazón abrasador del Sahara, donde el horizonte parece infinito y la arena respira con el sol, ocurre uno de los fenómenos meteorológicos más impactantes del planeta: el Haboob, una gigantesca pared de arena y polvo que avanza sobre la tierra como si fuera una ola sólida, tragándose ciudades, rutas y paisajes enteros en cuestión de minutos.

Su nombre proviene del árabe habb, que significa “soplar”, aunque la palabra se queda corta ante la magnitud del espectáculo. Un haboob no es simplemente viento con polvo: es una tormenta viva, una serpiente colosal hecha de arena en movimiento.


Cómo nace una muralla de arena

A diferencia de lo que podríamos pensar, el haboob no se forma directamente en el desierto, sino a partir de tormentas eléctricas. Cuando estas tormentas descargan aire frío hacia el suelo, este desciende rápidamente y, al chocar con la superficie caliente, se disipa hacia los lados con fuerza. Ese empuje levanta enormes cantidades de arena y polvo, formando una nube densa que puede alcanzar:

El cielo azul se transforma en un lienzo beige, el sol se apaga como si fuera de noche y los contornos del mundo desaparecen bajo una penumbra terrosa.


El “Haboob” del Sahara y su tamaño en relación a un pueblo



Ciudades en pausa

Los haboobs son frecuentes en países como:

En ciudades como Jartum (Sudán) o Agadez (Níger), su llegada puede detener el tráfico, clausurar aeropuertos y obligar a la población a refugiarse. La visibilidad se reduce a centímetros. El aire se vuelve más pesado. El silencio adquiere un tono extraño, casi opaco.

Para quienes lo han visto, el recuerdo no se borra fácilmente: el haboob se siente tanto como se observa.


Un viaje que atraviesa océanos

Lo más sorprendente de este fenómeno es que la historia de la arena no termina en África. Los vientos globales transportan parte de ese polvo a miles de kilómetros hasta:

Este polvo sahariano contiene minerales que fertilizan los suelos del Amazonas, ayudando a mantener uno de los bosques más biodiversos del planeta.
Es decir: el desierto alimenta la jungla.

La geografía del mundo es más interdependiente de lo que imaginamos.


El “Haboob” cuando se aproxíma parece una muralla



Un fenómeno tan fascinante como peligroso

Aunque los haboobs generan imágenes espectaculares, también representan riesgos, como:

Por eso, quienes viven en las regiones afectadas aprenden a escuchar el viento antes de que la arena llegue.


El Sahara se mueve. Y respira.

El haboob es un recordatorio de que la naturaleza nunca está quieta.
Lo que parece eterno y estático, como el desierto, tiene su propio pulso.

La tierra se desplaza.
El viento escribe sobre ella.
El cielo cambia de piel.

Y, por unos minutos, el mundo entero puede convertirse en un océano sin agua.




T y C.

6 de noviembre de 2025

Arica, la ciudad donde casi nunca llueve

 Eterna primavera y sequía extrema: por qué Arica es la ciudad más seca del planeta.

Panorámica de la ciudad de Arica de Chile


Arica, situada en el extremo norte de Chile, frente al océano Pacífico y al pie del desierto de Atacama, es conocida como la ciudad de la eterna primavera. A primera vista su clima templado y sus playas invitan a visitar, pero detrás de esa calma se esconde una de las realidades meteorológicas más singulares del planeta: Arica registra una de las menores precipitaciones anuales de cualquier ciudad habitada. Muchos registros meteorológicos del aeropuerto y estaciones históricas muestran promedios prácticamente nulos de lluvia durante largos periodos, y hay años —o décadas— en que no se registró precipitación significativa. 


Vista del Pacifico desde las costas próximas a Arica


¿Por qué es tan seca? Hay tres factores geográficos y oceánicos que se combinan para dejar a Arica casi sin lluvia:

  1. Corriente de Humboldt (corriente fría del Pacífico): Las aguas frías frente a la costa chilena estabilizan la atmósfera y reducen la convección vertical necesaria para formar nubes de lluvia. Esto enfría el aire costero y limita la formación de lluvias. Sombra de lluvia de los Andes: Los vientos húmedos que pudieran llegar desde el oriente pierden su humedad al ascender por las montañas; al descender sobre la costa quedan muy secos. Esa “sombra orográfica” es clave para la aridez sobre la vertiente occidental. 

  2. Altas presiones subtropicales y localización geográfica: La posición en latitudes subtropicales y la influencia de sistemas de alta presión también inhiben las precipitaciones regulares en la región. 

Aunque llueve muy poco, Arica recibe nieblas costeras llamadas camanchaca. Esta neblina aporta humedad al ecosistema costero y ha permitido técnicas de captación de agua de niebla en comunidades rurales cercanas, además de favorecer vegetación adaptada y pequeños oasis agrícolas cuando se usa esta humedad.


El clima de Arica genera desierto de dunas



¿Cuánto llueve exactamente?
Aquí aparecen discrepancias según la estación y el período considerado: algunos registros del aeropuerto muestran promedios anuales de menos de 1 mm, cifra que la posiciona como la ciudad habitada más seca; otras bases climáticas que usan promedios a más largo plazo o estaciones interiores reportan valores más altos (decenas o incluso cientos de mm para la región más amplia), por lo que siempre conviene indicar la fuente y el periodo de medición al citar números exactos.


Centro de la ciudad de Arica de Chile 


Más allá del clima, Arica combina patrimonio (el Morro de Arica), comercio fronterizo con Perú y Bolivia, y playas que la convierten en un destino atractivo: la paradoja de una ciudad con clima agradable pero formada en la aridez extrema del Atacama. 








T. y C.

27 de mayo de 2025

Lluvia que no cesa: Las 5 capitales más lluviosas de América

Vivir bajo la lluvia: Ciudades donde el paraguas es imprescindible

En el continente americano, la diversidad climática es impresionante. Desde desiertos áridos hasta selvas tropicales, las capitales varían tanto como sus paisajes. 

Sin embargo, algunas comparten un rasgo común: la lluvia constante. A continuación, exploramos las cinco capitales más lluviosas del continente americano, donde los paraguas, impermeables y botas son parte del día a día.


1. Ciudad de Panamá (Panamá)

La ciudad de Panamá amenazada por lluvias copiosas


Clima: Ciudad de Panamá tiene un clima tropical monzónico, caracterizado por una estación seca corta (de enero a abril) y una estación lluviosa larga (de mayo a diciembre). Las lluvias son intensas, especialmente entre septiembre y noviembre, y suelen presentarse en forma de tormentas vespertinas. A pesar de esto, la ciudad es vibrante y moderna, con un skyline que no teme a las nubes.


2. Quito (Ecuador)

Quito tiene precipitaciones frecuentes casi todo el año. 


  • Población: Aproximadamente 2 millones

  • Ubicación: Región andina de Ecuador, a más de 2.800 metros sobre el nivel del mar

  • Promedio anual de lluvias: Cerca de 1,200 mm

Clima: Aunque no es la ciudad más lluviosa por volumen total, Quito tiene precipitaciones frecuentes casi todo el año. Su clima subtropical de alta montaña produce lluvias regulares, con lloviznas frecuentes y cielos nublados, especialmente entre octubre y mayo. Las lluvias se combinan con temperaturas frescas, creando una atmósfera húmeda pero agradable.


3. Bogotá (Colombia)

Bogotá aunque no es tropical, su altitud la convierte en una capital húmeda.


Clima: Bogotá tiene un clima templado de montaña, con lluvias distribuidas durante todo el año. Hay dos estaciones lluviosas principales: de abril a mayo y de septiembre a noviembre. Las lloviznas suaves y persistentes son típicas, así como las tardes nubladas y frías. Aunque no es tropical, su altitud la convierte en una capital húmeda.


4. Georgetown (Guyana)

Georgetown tiene un clima ecuatorial con alta humedad y lluvias casi permanentes.


  • Población: Cerca de 200,000 habitantes

  • Ubicación: Costa norte de América del Sur, frente al océano Atlántico

  • Promedio anual de lluvias: Más de 2,300 mm

Clima: Georgetown tiene un clima ecuatorial con alta humedad y lluvias casi permanentes. Hay dos temporadas de lluvias intensas: de mayo a agosto y de noviembre a enero. Las calles pueden inundarse con facilidad debido a las fuertes precipitaciones, pero los residentes están acostumbrados al ritmo que marca el agua.


5. Belmopán (Belice)

Belmopán recibe abundante lluvia, especialmente durante la temporada de huracanes


  • Población: Aproximadamente 25,000 habitantes

  • Ubicación: Centro de Belice, a unos 80 km del mar Caribe

  • Promedio anual de lluvias: Alrededor de 2,200 mm

Clima: Aunque es una de las capitales más pequeñas del continente, Belmopán recibe abundante lluvia, especialmente durante la temporada de huracanes (de junio a noviembre). El clima es tropical húmedo, con lluvias fuertes y frecuentes que son vitales para la densa vegetación del país. La humedad se siente en el aire durante gran parte del año.


En Conclusión

Estas ciudades no solo comparten la etiqueta de "capital", sino también la rutina diaria de vivir con precipitaciones constantes. Ya sea en las alturas andinas de Quito o en las selvas costeras de Georgetown, la lluvia moldea la vida urbana, la cultura y la arquitectura. Y aunque a veces pueda parecer un inconveniente, también da origen a paisajes verdes, cielos dramáticos y un ritmo de vida marcado por la naturaleza.

¿Has visitado alguna de estas capitales lluviosas? ¿Cómo fue tu experiencia? ¡Déjanos tu comentario y comparte este artículo con tus amigos viajeros!



En este Blog:




Sol eterno: Ciudades capitales americanas con mínima lluvia


Fotos:

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Tormentas y Ciudades

Donde el cielo casi nunca llora: Las 5 capitales más secas de América

Sol eterno: Ciudades capitales americanas con mínima lluvia

Mientras algunas ciudades viven bajo nubes grises y lluvias constantes, otras parecen estar eternamente bañadas por el sol. En el continente americano, varias capitales experimentan un clima árido o semiárido, con precipitaciones mínimas que apenas alcanzan unos pocos milímetros al año. Estas son las cinco capitales más secas de América, donde la lluvia es casi un acontecimiento excepcional.


1. Lima (Perú)

Lima Perú


  • Población: Más de 10 millones (área metropolitana)

  • Ubicación: Costa central del Perú, frente al océano Pacífico

  • Promedio anual de lluvias: Menos de 20 mm

Clima: Lima tiene uno de los climas más peculiares del mundo. Está ubicada en el trópico, pero su clima es desértico subtropical debido a la corriente fría de Humboldt. La ciudad permanece nublada gran parte del año, pero apenas llueve. La humedad es alta, pero las precipitaciones son escasas y, muchas veces, solo en forma de llovizna o “garúa”.


2. La Paz (Bolivia)

La Paz - Bolivia


  • Población: Aproximadamente 800,000 (más de 2 millones incluyendo El Alto)

  • Ubicación: Andes bolivianos, a más de 3.600 metros sobre el nivel del mar

  • Promedio anual de lluvias: Alrededor de 500 mm

Clima: Aunque se encuentra en una región montañosa, La Paz experimenta un clima seco de altiplano. La temporada de lluvias es corta, concentrada entre diciembre y marzo, mientras que el resto del año predominan los cielos despejados y la baja humedad. Las noches son frías, incluso en verano.


3. Ciudad de México (México)

Ciudad de México


  • Población: Más de 22 millones (zona metropolitana)

  • Ubicación: Valle de México, a más de 2.200 metros de altitud

  • Promedio anual de lluvias: Cerca de 600 mm

Clima: Aunque pueda parecer lluviosa por sus tormentas de verano, Ciudad de México tiene largos periodos secos. La mayoría de las lluvias ocurren entre junio y septiembre, con inviernos muy secos. Su clima es templado de montaña, y su altitud ayuda a mantener temperaturas moderadas todo el año.


4. Santiago (Chile)

Santiago de Chile


  • Población: Más de 6 millones

  • Ubicación: Valle central de Chile, a los pies de la cordillera de los Andes

  • Promedio anual de lluvias: Aproximadamente 280 mm

Clima: Santiago tiene un clima mediterráneo semiárido. Las lluvias son estacionales, casi exclusivamente entre mayo y agosto. El resto del año presenta cielos despejados, sol intenso y aire seco. Los inviernos pueden ser fríos, pero también muy secos.


5. Tegucigalpa (Honduras)

Tegucigalpa - Honduras


  • Población: Alrededor de 1.3 millones (área metropolitana)

  • Ubicación: Región montañosa del centro-sur de Honduras

  • Promedio anual de lluvias: Alrededor de 900 mm

Clima: Aunque en comparación con las otras ciudades tiene un volumen algo mayor de lluvia, Tegucigalpa entra en esta lista por su distribución desigual. La estación seca puede durar hasta seis meses, con temperaturas cálidas y humedad baja. La estación lluviosa se concentra entre mayo y octubre, pero con menor intensidad que en otras ciudades centroamericanas.



Conclusión

Estas capitales, extendidas desde los Andes hasta el desierto costero del Pacífico, tienen en común la escasez de lluvia. En ellas, el sol es protagonista casi todo el año, lo que ofrece ventajas para el turismo y la vida al aire libre, aunque también plantea desafíos como la sequía y la gestión del agua. Si eres amante del clima seco, probablemente aquí encuentres tu paraíso.

¿Conoces alguna de estas ciudades? ¿Te gustaría vivir donde casi nunca llueve? ¡Déjanos tu comentario y comparte este artículo con quienes buscan destinos soleados!



En este blog:


Rios atmosféricos


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T y C.

17 de diciembre de 2024

El Gran Invierno de 1709

 

El Gran Invierno de 1709: Una Ola de Frío que Marcó la Historia



El invierno de 1709, conocido como el Gran Invierno de 1709, fue uno de los episodios de frío más intensos registrados en Europa en los últimos mil años. Este evento, que ocurrió en el contexto de la Pequeña Edad de Hielo, tuvo un impacto devastador en la agricultura, las economías y las poblaciones del continente. Su análisis no solo ayuda a comprender las variaciones climáticas del pasado, sino también la vulnerabilidad de las sociedades ante fenómenos extremos.


¿Qué fue el Gran Invierno de 1709?

El Gran Invierno comenzó a finales de 1708 y alcanzó su punto máximo en enero de 1709. Durante ese período, Europa experimentó temperaturas extremadamente bajas, con registros que llegaron a descender hasta -20 °C en regiones como Francia y Alemania. Los ríos se congelaron, los cultivos murieron bajo el hielo, y la vida cotidiana quedó paralizada.

Este evento climático ocurrió durante la Pequeña Edad de Hielo (aproximadamente entre los siglos XIV y XIX), un período caracterizado por temperaturas más frías que el promedio histórico. Sin embargo, el invierno de 1709 se destacó por su severidad, duración y las consecuencias socioeconómicas que dejó tras de sí.



Causas del Gran Invierno de 1709



El Gran Invierno fue el resultado de una combinación de factores naturales:

  1. Baja actividad solar
    El mínimo de Maunder, un período de baja actividad solar que coincidió con la Pequeña Edad de Hielo, pudo haber contribuido a la disminución de las temperaturas. La reducción en la radiación solar afectó el clima de manera global.

  2. Volcanismo
    Aunque no se asocia directamente con un evento volcánico específico, las partículas de erupciones previas podrían haber permanecido en la atmósfera, reflejando la radiación solar y enfriando la superficie terrestre.

  3. Cambios en las corrientes atmosféricas
    Alteraciones en las corrientes de chorro y patrones de presión atmosférica crearon una ola de aire ártico que se mantuvo sobre Europa durante semanas.


Impactos en la Sociedad Europea

Agricultura y Hambre

El frío extremo devastó los cultivos y mató a gran parte del ganado, lo que provocó una escasez de alimentos generalizada. En Francia, por ejemplo, se calcula que más del 30% de los cultivos de cereales se perdieron. Esto condujo a un aumento desmesurado en los precios de los alimentos y dejó a millones al borde de la inanición.

Población y Salud

El frío extremo tuvo un impacto directo en la salud de las personas. Se reportaron numerosas muertes por hipotermia, y las condiciones insalubres derivadas de la falta de alimentos y refugio propiciaron brotes de enfermedades como el tifus y la disentería.

Economías colapsadas

La destrucción de los cultivos y la paralización del comercio llevaron a graves crisis económicas en toda Europa. Muchas ciudades dependientes de la agricultura vieron colapsar sus mercados, mientras que los gobiernos luchaban por mantener el orden.

Conflictos políticos

El Gran Invierno exacerbó tensiones ya existentes en Europa, como la Guerra de Sucesión Española (1701-1714). Los ejércitos sufrieron bajas significativas debido a las inclemencias del clima, y los recursos destinados a la guerra se desviaron hacia la asistencia de la población afectada.


El Gran Invierno en Francia: Un Caso Estudiado



Francia fue uno de los países más afectados por el Gran Invierno de 1709. El rey Luis XIV enfrentó una crisis humanitaria de gran magnitud. Los campesinos, ya debilitados por impuestos altos y conflictos bélicos, fueron los más perjudicados. En París, el Sena se congeló por completo, y las fuentes de agua potable se volvieron inaccesibles.

Los registros históricos indican que este invierno marcó un punto de inflexión en el reinado de Luis XIV, ya que la población comenzó a cuestionar la legitimidad de la monarquía debido a su incapacidad para responder de manera efectiva a la crisis.


Lecciones del Gran Invierno de 1709

Vulnerabilidad ante eventos climáticos extremos

El Gran Invierno de 1709 destacó la vulnerabilidad de las sociedades preindustriales frente a fenómenos extremos. A pesar de los avances tecnológicos modernos, fenómenos similares podrían tener efectos devastadores si no se cuenta con sistemas resilientes de respuesta.

Adaptación climática

La agricultura moderna depende de infraestructuras que podrían no ser suficientes ante eventos climáticos extremos. Aprender del pasado puede ayudar a desarrollar estrategias de mitigación más efectivas, como el almacenamiento estratégico de alimentos o la implementación de cultivos resistentes al frío.

La importancia de los registros históricos

Estudiar fenómenos como el Gran Invierno de 1709 nos permite entender mejor las dinámicas climáticas naturales y su impacto en la sociedad. Esta perspectiva histórica es esencial para contextualizar el cambio climático actual y diseñar políticas informadas.


Diferencias con el Cambio Climático Actual

A diferencia del Gran Invierno de 1709, que fue un evento puntual asociado a variaciones naturales, el cambio climático contemporáneo es impulsado principalmente por actividades humanas. Sin embargo, ambos fenómenos comparten la capacidad de alterar drásticamente las condiciones de vida y subrayan la importancia de estar preparados para lo inesperado.


Conclusión: Una Lección de Resiliencia

El Gran Invierno de 1709 fue un recordatorio brutal de cómo el clima puede dar forma a la historia humana. La ola de frío no solo causó sufrimiento inmediato, sino que también tuvo repercusiones a largo plazo en las estructuras sociales, económicas y políticas de Europa. Enfrentar fenómenos climáticos extremos, ya sean naturales o inducidos por el hombre, requiere preparación, innovación y una comprensión profunda de las lecciones del pasado.



T y C.




4 de octubre de 2024

Los tres tornados mas devastadores de la historia

Los tornados mas impresionantes

Los tornados son fenómenos meteorológicos impredecibles y devastadores que, en cuestión de minutos, pueden transformar paisajes y cambiar vidas para siempre.

 



A lo largo de la historia, han ocurrido eventos catastróficos en diversas partes del mundo, marcados por la destrucción masiva y la pérdida de vidas humanas. Tres de los tornados más desastrosos de la historia que han dejado una huella imborrable en la memoria colectiva son el Tornado Tri-Estatal de 1925 en los Estados Unidos, el Super Brote de 2011 en el sureste de EE.UU., y el tornado de Daulatpur-Saturia de 1989 en Bangladesh.

De cualquier forma son eventos que no tiene nada que ver con el cambio climático y si son naturales de la tierra.


El Tornado Tri-Estatal



Ocurrió el 18 de marzo de 1925, es considerado el tornado más mortífero en la historia de los Estados Unidos y uno de los eventos climáticos más destructivos jamás registrados. Este tornado atravesó tres estados: Missouri, Illinois e Indiana, recorriendo una distancia sin precedentes de 352 kilómetros (219 millas) en su camino de destrucción. Con vientos que superaron los 400 km/h, el tornado arrasó todo a su paso, desde casas y fábricas hasta trenes y edificios públicos. Murphysboro, una ciudad de Illinois, fue particularmente afectada, donde más de 230 personas perdieron la vida en minutos. En total, el Tornado Tri-Estatal causó la muerte de 695 personas y dejó más de 2,000 heridos. En una época en la que las alertas meteorológicas eran casi inexistentes, las comunidades afectadas fueron tomadas completamente por sorpresa, lo que contribuyó al alto número de víctimas. Además de la pérdida humana, la infraestructura y los medios de vida fueron destruidos, lo que dejó a cientos de familias sin hogar y sin recursos. Este evento resaltó la urgencia de mejorar los sistemas de pronóstico y las medidas de preparación ante desastres.

Otro de los tornados más devastadores en la historia reciente fue el Super Brote



Ocurrió en el 2011, que tuvo lugar en los Estados Unidos entre el 25 y el 28 de abril. Durante este brote, un conjunto de tormentas masivas generó 362 tornados en 21 estados del país, afectando una vasta área que abarcaba desde Texas hasta Nueva York. Uno de los tornados más mortales de este evento fue el que golpeó la ciudad de Tuscaloosa, Alabama, el 27 de abril. Clasificado como un EF4 en la escala de Fujita Mejorada, este tornado desató vientos de hasta 300 km/h, destruyendo barrios enteros y dejando una estela de devastación inimaginable. En total, el Super Brote de 2011 cobró la vida de 324 personas y causó más de 11 mil millones de dólares en daños materiales. La coordinación entre agencias gubernamentales y la existencia de sistemas de alerta temprana permitió salvar muchas vidas, pero la magnitud del desastre demostró la increíble fuerza de la naturaleza, que no siempre se puede prever con suficiente antelación. Este evento reforzó la importancia de la educación sobre la seguridad ante tornados, así como la necesidad de estar preparados incluso en las áreas donde estos fenómenos son relativamente comunes.


En el ámbito internacional, uno de los tornados más desastrosos y mortíferos de la historia tuvo lugar en Bangladesh 

El 26 de abril de 1989, en las localidades de Daulatpur y Saturia.





 Este tornado se destaca no solo por la destrucción material que causó, sino por el inmenso número de vidas humanas que se cobró. Se estima que entre 1,300 y 1,500 personas murieron en cuestión de minutos, lo que lo convierte en el tornado más letal jamás registrado. La combinación de factores como la alta densidad poblacional, las viviendas construidas con materiales ligeros y la falta de sistemas de alerta o refugios seguros exacerbó la catástrofe. Las áreas afectadas quedaron completamente devastadas: más de 80,000 personas se quedaron sin hogar, y las comunidades enteras quedaron reducidas a escombros. El tornado golpeó en un país donde la vulnerabilidad a los desastres naturales ya era alta debido a su geografía y al cambio climático, lo que dificultó aún más la respuesta a la tragedia. El evento en Bangladesh subrayó la necesidad global de mejorar la resiliencia ante tornados, especialmente en países en desarrollo, donde las infraestructuras son más frágiles y las capacidades de respuesta son limitadas.


Cada uno de estos tres tornados históricos no solo destaca por su poder destructivo, sino también por el impacto duradero que tuvieron en las comunidades y en la percepción global sobre la necesidad de una mejor preparación ante desastres naturales. Si bien los tornados pueden golpear en cualquier parte del mundo, los más devastadores suelen ocurrir en áreas donde las condiciones geográficas y atmosféricas son favorables para su formación, como el "Tornado Alley" en los Estados Unidos o las zonas bajas de Bangladesh, donde los vientos pueden concentrarse en patrones letales. Los avances en la tecnología meteorológica, como los radares Doppler y los sistemas de alerta temprana, han permitido salvar muchas vidas en las últimas décadas, pero como lo demuestran estos eventos catastróficos, la naturaleza es impredecible y a menudo más poderosa que cualquier tecnología humana.

Estos tres tornados catastróficos representan tanto la furia destructiva de la naturaleza como las lecciones que las sociedades han aprendido en términos de preparación, resiliencia y reconstrucción.

 En lugares como los Estados Unidos, donde los tornados son comunes, la experiencia ha llevado a mejoras significativas en la infraestructura y la respuesta de emergencia. Sin embargo, en áreas vulnerables como Bangladesh, donde los recursos son limitados, la lucha por mitigar los efectos de futuros desastres sigue siendo un desafío constante. Lo que queda claro es que, a pesar de los avances en la ciencia meteorológica, los tornados seguirán siendo una amenaza imponente para las comunidades en todo el mundo, y la preparación ante ellos será clave para salvar vidas y reducir el impacto de estos devastadores fenómenos naturales.


Ver en este blog:


Que es la DANA que afecto a España

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Es el Cambio climático una exageración?







T y C.


20 de mayo de 2024

La lluvia y nieve desenacadenan terremotos

La nieve y la lluvia 

Puede estos fenómenos meteorológicos desencadenar terremotos?

Los investigadores crearon una imagen de la velocidad del terremoto debajo de la península de Noto y observaron la sorprendente estructura en el norte de Japón. 


Terremoto


El estudio es el primero en demostrar que la atmósfera puede provocar terremotos. Cuando científicos comienzan a investigar la causa del terremoto, su búsqueda comienza bajo tierra. 


Como muestran claramente siglos de investigación sobre terremotos, la principal causa de los terremotos es la colisión de placas tectónicas y el movimiento de fallas subterráneas.

 Pero los científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) han descubierto que determinadas condiciones climáticas también pueden influir en la aparición de terremotos. "Descubrimos que la nieve y otros factores estresantes ambientales afectan la estructura del suelo y que el momento de las fuertes precipitaciones se asocia positivamente con la aparición de estos terremotos", dijo el autor principal William Frank Earth de Ciencias Atmosféricas y Planetarias. EAPS) en el MIT.



Nieve



 "Así que está claro que la atmósfera desempeña un papel en la fuerte resiliencia de la Tierra, y una de esas respuestas es el terremoto de". Un nuevo estudio se centra en una serie de terremotos en la región de Noto en Japón. 

El equipo descubrió que la actividad de desastres en la región está asociada con cambios específicos en la presión del suelo, y que estos cambios están influenciados por las precipitaciones estacionales y los patrones de precipitación. Los científicos sospechan que este nuevo vínculo entre los terremotos y el clima puede ser exclusivo de Japón y contribuir a los temblores en otras partes del mundo. De cara al futuro, predicen que el efecto del clima sobre los terremotos será más pronunciado a medida que aumente el calentamiento global.

 "A medida que entramos en el cambio climático con precipitaciones extremas y esperamos que el agua en la atmósfera, los océanos y los continentes disminuya, esto cambiará la forma en que se grava la tierra de la Tierra", añadió Frank. "Esto definitivamente tendrá un impacto y esa es una conexión que podemos seguir explorando". 

El autor principal del estudio es el ex investigador del MIT Qing-Yu Wang (ahora en la Universidad de Grenoble Alpes) y los investigadores postdoctorales de la EAPS Xin Cui, Yang Lu, Takashi Tohoku de la Universidad de Viena y Kazushige Obara de la Universidad de Tokio. CORRESPONSAL SÍSMICO Desde finales de 2020, pequeños terremotos han golpeado gran parte de la península de Noto en Japón, una franja de tierra que se extiende 1.500 kilómetros al norte desde la isla más grande del país hasta el Mar de Japón. A diferencia de los patrones sísmicos normales que comienzan con un fuerte temblor y son reemplazados por réplicas, la actividad sísmica de Noto es una "réplica de terremoto" que consiste en una serie de réplicas que continúan sin réplicas significativas.






 El equipo del MIT, junto con sus colegas japoneses, intentó identificar patrones en el monte que podrían explicar el actual terremoto de. Comenzaron consultando los registros de terremotos de la Agencia Meteorológica de Japón, que proporciona información sobre la actividad sísmica en todo el país. Se centraron en el terremoto de Noto de hace once años, que son períodos de actividad de desastres en la región, incluidos desastres recientes.

 Utilizando datos de catálogos de terremotos, el equipo calculó el número deterremotos que azotaron la región durante el período y descubrió que el patrón sísmico antes de 2020 era más irregular e inconsistente en comparación con 2020, cuando los terremotos fueron intensos y muy juntos. , marca el inicio del ataque, con réplicas en la misma dirección. Luego, los científicos recurrieron a datos secundarios que muestran que se realizaron mediciones de terremotos enestaciones de observación durante este período de 11 años. Las oscilaciones de una estación a otra pueden dar a los científicos una idea de qué tan rápido se mueve el terremoto entre estaciones.

 Esta "velocidad sísmica" está relacionada con la naturaleza de la Tierra que provoca que se produzcan terremotos. Wang utilizó las mediciones de las estaciones para calcularvelocidades sísmicas entre todas las estaciones en Noto y las áreas circundantes durante los últimos 11 años. Los investigadores construyeron una imagen de los cambios de velocidad sísmica debajo de la península de Noto y observaron un patrón sorprendente: en 2020, cuando la mayoría de la gente pensaba que había comenzado el terremoto, los cambios en la velocidad sísmica parecían corresponderse con las estaciones. Frank explica: "Luego necesitábamos explicar por qué vimos esta diferencia a lo largo del tiempo.

 El equipo se preguntó si los cambios ambientales a lo largo del tiempo podrían afectar la topografía de la Tierra de manera que causen terremotos. En particular, las precipitaciones estacionales aumentan la 'presión del agua intersticial' en el suelo, es decir, la presión del agua en las capas del suelo y en las rocas." "Cuando llueve o nieva, aumenta la gravedad, lo que aumenta la presión de los poros, lo que ralentiza las ondas sísmicas", explica Frank. "Cuando todo ese peso se elimina mediante evaporación o filtración, la presión de los poros cae repentinamente y las ondas sísmicas se aceleran". Wang y Cui desarrollaron un modelo hidromecánico de la península de Noto para estimar la velocidad base durante los últimos once años en respuesta a los cambios estacionales.




Fuente : El Diario.es

T y C.


Ver estos temas en este blog:  https://tormentasyciudades.blogspot.com/


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t. y c.