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18 de junio de 2025

“Mendoza bajo el sol de los Andes: secretos de su clima seco, templado y lleno de contrastes”

Entre la cordillera y el desierto: características de una ciudad única



La ciudad de Mendoza, capital de la provincia homónima, se ubica en el oeste argentino, al pie de la majestuosa Cordillera de los Andes. Es una de las ciudades más importantes del país, con una población que supera los 1,2 millones de habitantes en su área metropolitana. Reconocida mundialmente por su producción vitivinícola, su cercanía al Aconcagua y su prolijo diseño urbano con acequias y arbolado, Mendoza es sinónimo de belleza natural, cultura y desarrollo.

El clima en Mendoza es árido continental, con baja humedad, cielos mayormente despejados y gran amplitud térmica diaria y estacional. La ciudad recibe un promedio anual de solo 200 a 300 mm de precipitación, lo que la convierte en una de las capitales provinciales más secas del país. No obstante, también es escenario de tormentas intensas en verano, en particular por granizo, lo que representa una amenaza constante para los viñedos y cultivos.


Cuatro estaciones bien marcadas: así cambia el clima mendocino durante el año

Verano (diciembre a marzo):
Es una estación calurosa, con temperaturas máximas frecuentes por encima de los 33 °C, aunque las noches suelen ser frescas gracias a la escasa humedad y la cercanía de la cordillera. Las precipitaciones se concentran en esta época, principalmente en forma de tormentas cortas pero intensas. Algunas de ellas traen granizo, un fenómeno temido por agricultores y bodegas de la región.

Tormenta de verano en proximidad de la ciudad de Mendoza


Otoño (marzo a junio):
Una de las estaciones más agradables. Las temperaturas bajan progresivamente y los días suelen ser soleados. Es la época de la vendimia, una de las festividades más importantes de Mendoza. Las lluvias son muy escasas y el aire se vuelve más seco. Las temperaturas oscilan entre los 10 °C y 25 °C.

El parque San Martín en la ciudad de Mendoza en Otoño


Invierno (junio a septiembre):
Los inviernos son fríos y secos, con mínimas que frecuentemente descienden por debajo de los 0 °C. Aunque raramente nieva en la ciudad, sí se producen heladas frecuentes. La cordillera acumula grandes cantidades de nieve, y los vientos “zonda” o “surazos” pueden provocar fenómenos atmosféricos bruscos. El cielo suele estar despejado y las lluvias son mínimas.


El Parque Histórico General San Martín es el  parque más antiguo de la Provincia de Mendoza.


Primavera (septiembre a diciembre):
Durante la primavera se incrementa la temperatura y comienza el riesgo de tormentas convectivas. Es una estación ventosa, especialmente por la presencia del viento Zonda, un viento cálido y seco que desciende de la montaña, puede elevar bruscamente la temperatura, generar problemas respiratorios, cortes de luz y hasta incendios. Las temperaturas diurnas superan los 25 °C y se mantiene la baja humedad.

Clima Primaveral y vista general de la ciudad de Mendoza



Tormentas históricas y eventos climáticos extremos en Mendoza

Aunque Mendoza no es una ciudad particularmente lluviosa, ha sido afectada por eventos meteorológicos extremos que han dejado huella:

  • Tormenta de granizo del 5 de febrero de 1997:
    Una de las más destructivas que se recuerden. Afectó especialmente al Gran Mendoza y zonas rurales cercanas. El granizo del tamaño de pelotas de golf provocó enormes pérdidas en los viñedos y frutales. Decenas de autos, techos, invernaderos y ventanas fueron destrozados.

  • Granizada del 24 de enero de 2013:
    Una violenta tormenta se desató por la tarde y arrojó granizo durante más de 20 minutos. Algunos barrios del oeste y el centro de Mendoza sufrieron daños importantes. Se reportaron 7.000 hectáreas afectadas en zonas productivas y cientos de viviendas con techos perforados.



  • Viento Zonda del 21 de agosto de 2019:
    Aunque no fue una tormenta de agua, este evento marcó un récord por la intensidad del viento: ráfagas de más de 100 km/h afectaron a casi toda la provincia. Árboles y postes caídos, cortes de electricidad y suspensión de clases fueron parte de las consecuencias. La temperatura superó los 34 °C en pleno invierno.

Estos eventos muestran que, pese a la imagen de clima seco y predecible, Mendoza puede ser sacudida ocasionalmente por fenómenos extremos, especialmente en primavera y verano.


Conclusión

Mendoza es una ciudad donde el sol domina el cielo durante la mayor parte del año, pero también donde la naturaleza recuerda, de tanto en tanto, su fuerza. Su clima seco, su amplitud térmica y sus fenómenos como el viento Zonda o el granizo la hacen única en el país. Comprender su comportamiento climático no solo es útil para los visitantes, sino vital para quienes viven de su agricultura, su enoturismo y su conexión con la cordillera.






Ver en este blog:



Córdoba, la Docta bajo el cielo cambiante: Estaciones y tormentas en la ciudad mediterránea




Rosario y su pulso climático: estaciones marcadas y tormentas memorables en la ciudad del Paraná






Tormentas y Ciudades



17 de junio de 2025

El clima de la ciudad de Rosario

 Rosario y su pulso climático: estaciones marcadas y tormentas memorables en la ciudad del Paraná

Supercelda amenaza la ciudad de Rosario


Entre el río y la llanura: una ciudad con historia y clima dinámico

Rosario es la tercera ciudad más poblada de Argentina, con más de 1,3 millones de habitantes en su área metropolitana. Ubicada al este de la provincia de Santa Fe, a orillas del río Paraná, es un centro económico, industrial, educativo y cultural clave del país. Conocida por su papel histórico en la creación de la bandera nacional y por ser cuna de grandes figuras como Che Guevara, Lionel Messi y Roberto Fontanarrosa, Rosario combina modernidad con tradición en un entorno natural muy particular.

El clima rosarino es templado húmedo (clasificación Cfa de Köppen), con veranos calurosos y húmedos e inviernos frescos y secos. La influencia del río Paraná modera ligeramente las temperaturas, pero no evita las frecuentes tormentas estivales ni los fríos intensos en invierno.






Estaciones con carácter: cómo se vive el clima rosarino a lo largo del año

Verano (diciembre a marzo):
El verano en Rosario es cálido y muy húmedo. Las temperaturas máximas superan con frecuencia los 35 °C, y la sensación térmica puede acercarse o superar los 40 °C. Las lluvias son abundantes, generalmente en forma de tormentas intensas que pueden durar pocas horas pero dejar importantes acumulaciones de agua. Estas tormentas suelen ir acompañadas de ráfagas de viento, granizo y actividad eléctrica.

Con un clima más benigno, el otoño trae alivio tras el calor del verano en la ciudad de Rosario


Otoño (marzo a junio):
Con un clima más benigno, el otoño trae alivio tras el calor del verano. Las temperaturas comienzan a descender gradualmente, con máximas que oscilan entre los 22 y 26 °C y mínimas que bajan hacia los 10 °C en mayo. Las lluvias disminuyen pero aún pueden darse tormentas aisladas. Es una de las estaciones más agradables para disfrutar de la ciudad y su ribera.

Otoño en la ciudad de Rosario... al fondo el monumento a la bandera


Invierno (junio a septiembre):
Aunque no es extremadamente frío, el invierno rosarino puede tener jornadas frescas, con mínimas cercanas a los 0 °C, especialmente en las madrugadas. Las heladas no son infrecuentes en zonas periféricas. Las lluvias son escasas y los días, en general, son soleados y secos. El viento sur puede provocar descensos bruscos de temperatura.

Invierno en la ciudad de Rosario


Primavera (septiembre a diciembre):
La primavera es un período de transición marcado por días templados, mayor humedad y el regreso de las tormentas. Las temperaturas se elevan progresivamente, con máximas que vuelven a acercarse a los 30 °C en noviembre. Esta estación suele incluir algunas de las tormentas más violentas del año, debido al choque entre masas de aire frío y cálido.

Costanera de la ciudad de Rosario y en primavera



Tormentas que dejaron huella: episodios extremos en Rosario

A lo largo de su historia, Rosario ha enfrentado tormentas severas que marcaron a la ciudad y sus habitantes. Algunos eventos destacados incluyen:

  • La tormenta del 2 de enero de 2012:
    Una fuerte tormenta eléctrica azotó la ciudad con lluvias torrenciales en menos de una hora. Calles anegadas, árboles caídos y cortes de energía afectaron gran parte del centro y sur de Rosario. La intensidad del viento, superior a los 100 km/h en algunos sectores, causó voladuras de techos y serios daños materiales.

  • El temporal del 18 de diciembre de 2015:
    Una supercelda convectiva generó ráfagas de viento de más de 120 km/h, dejando numerosos árboles y postes eléctricos derribados. Barrios como Fisherton, Echesortu y Empalme Graneros resultaron seriamente afectados. Cientos de viviendas quedaron sin luz durante días y varias líneas de colectivos interrumpieron su servicio.

  • El fenómeno del 31 de octubre de 2023:
    Una tormenta de características tropicales, con granizo de gran tamaño y lluvias intensas en poco tiempo, sorprendió a la ciudad en plena primavera. Se registraron acumulados de más de 100 mm en pocas horas, provocando inundaciones repentinas, especialmente en la zona oeste. Las imágenes de autos flotando en avenidas principales se viralizaron en todo el país.

Granizo en Rosario durante una tormenta de verano


Estos episodios muestran que, si bien Rosario no es una ciudad de clima extremo constante, su ubicación en la llanura pampeana la expone a fenómenos meteorológicos intensos, sobre todo en épocas de transición estacional y verano.


Conclusión

Rosario, la ciudad del río, no solo vibra por su gente, su cultura y su historia, sino también por un clima que cambia con fuerza y ritmo. Con veranos calurosos y tormentosos, inviernos secos y frescos, y estaciones intermedias que combinan lo mejor —y lo peor— de ambas, el clima rosarino es parte integral de su identidad. Conocerlo es comprender mejor cómo vive y respira una de las ciudades más importantes del país.


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Córdoba, la Docta bajo el cielo cambiante: Estaciones y tormentas en la ciudad mediterránea





Tormentas y Ciudades

14 de junio de 2025

El clima de la ciudad de Córdoba

 Córdoba, la Docta bajo el cielo cambiante: Estaciones y tormentas en la ciudad mediterránea

Panorámica de Córdoba vista desde el Este  hacia el Oeste
Nubes Mammatus y al fondo las sierras


Un paisaje urbano entre sierras y climas extremos

La ciudad de Córdoba, ubicada en el corazón de Argentina, es la segunda más poblada del país con más de 1,5 millones de habitantes. Fundada en 1573, es conocida como "La Docta" por su tradición universitaria, albergando la Universidad Nacional de Córdoba, una de las más antiguas de América Latina. Situada a orillas del río Suquía y rodeada de sierras bajas, combina arquitectura colonial, una activa vida cultural y un entorno natural que influye notablemente en su clima.

El clima de Córdoba es clasificado como templado subtropical con estación seca (Cwa en la clasificación de Köppen), aunque presenta una fuerte variabilidad estacional y frecuentes eventos meteorológicos extremos. Esta ciudad mediterránea vive marcados contrastes a lo largo del año, desde veranos calurosos con tormentas intensas hasta inviernos secos y frescos.



Cuatro estaciones con personalidad: así cambia el clima en Córdoba

Verano (diciembre a marzo): Es la estación más calurosa y húmeda del año. Las temperaturas superan habitualmente los 35 °C, con olas de calor que han alcanzado máximas por encima de los 42 °C. Las lluvias se concentran en estos meses y suelen manifestarse en forma de tormentas eléctricas intensas, con actividad eléctrica, granizo y ráfagas de viento. La humedad puede generar sensación térmica superior a los 40 °C.



Tormentas de verano en Córdoba


Otoño (marzo a junio): Marca una transición hacia condiciones más frescas y estables. Las lluvias disminuyen progresivamente y el clima se vuelve más agradable. Las temperaturas descienden gradualmente, con mínimas que pueden bajar de los 10 °C hacia finales de mayo. Es una estación valorada por su clima templado y días soleados.


Otoño en córdoba y las tipas de la cañada 


Invierno (junio a septiembre): Aunque el invierno en Córdoba no es extremadamente riguroso, se caracteriza por su sequedad, cielos despejados y temperaturas frescas. Las mínimas pueden bajar a cero grados e incluso registrarse heladas, especialmente en las afueras. Las máximas suelen oscilar entre los 12 y 18 °C. Es muy raro que nieve en la ciudad, aunque ha sucedido en contadas ocasiones.


Panorámica de Córdoba desde el Oeste.. se distingue al centro el Colegio Lasalle y la recta martinoli del barrio Argüello a la derecha  (el patio del colegio cubierto de nieve)


Primavera (septiembre a diciembre): Una estación de transición hacia el calor, donde las temperaturas aumentan y las tormentas comienzan a hacerse más frecuentes. La primavera en Córdoba también puede traer bruscos cambios de temperatura y algunas de las tormentas más intensas del año, debido al contraste entre masas de aire cálido y frío.


El jacarandá es famoso por sus vistosas flores lilas que adornan las calles y plazas
Foto en las proximidad de la plaza España en primavera



Tormentas históricas en la memoria cordobesa

Córdoba ha sido escenario de tormentas notables que dejaron huella en su historia climática y urbana. Entre las más recordadas se encuentran:

  • La tormenta del 15 de enero de 2008: En menos de una hora cayeron más de 100 mm de lluvia en algunos sectores de la ciudad. El desborde del río Suquía causó anegamientos en barrios enteros. Vientos de hasta 90 km/h y granizo dañaron techos, árboles y vehículos. Fue uno de los eventos más destructivos de los últimos tiempos.

  • El granizo del 29 de octubre de 2012: Una intensa tormenta vespertina sorprendió a los cordobeses con granizos del tamaño de pelotas de golf. Hubo severos daños materiales en viviendas, vehículos y techos de chapa, especialmente en la zona norte. Las redes sociales captaron imágenes impactantes que circularon por todo el país.

  • La nevada del 9 de julio de 2007: Aunque técnicamente no fue una tormenta, merece ser mencionada por su carácter inusual. Esa mañana, la ciudad amaneció cubierta por una tenue capa de nieve, un fenómeno que no ocurría desde 1975. Los cordobeses, sorprendidos, salieron a fotografiar el raro evento que tiñó de blanco plazas y techos por unas pocas horas.



Estas tormentas son parte de una historia climática compleja y en constante cambio. La ubicación geográfica de Córdoba, en el cruce entre el llano pampeano y las primeras estribaciones serranas, la expone a fenómenos atmosféricos dinámicos y muchas veces impredecibles.



Conclusión

Córdoba es una ciudad donde el clima es tan protagonista como su historia y su cultura. Con estaciones bien definidas y tormentas que a veces parecen sacadas de otro continente, la Docta sigue sorprendiendo a sus habitantes y visitantes. Conocer sus patrones climáticos ayuda no solo a planificar actividades, sino también a entender mejor el entorno natural que la rodea y cómo adaptarse a sus extremos.




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Rosario y su pulso climático: estaciones marcadas y tormentas memorables en la ciudad del Paraná



Tormentas y Ciudades

27 de mayo de 2025

Lluvia que no cesa: Las 5 capitales más lluviosas de América

Vivir bajo la lluvia: Ciudades donde el paraguas es imprescindible

En el continente americano, la diversidad climática es impresionante. Desde desiertos áridos hasta selvas tropicales, las capitales varían tanto como sus paisajes. 

Sin embargo, algunas comparten un rasgo común: la lluvia constante. A continuación, exploramos las cinco capitales más lluviosas del continente americano, donde los paraguas, impermeables y botas son parte del día a día.


1. Ciudad de Panamá (Panamá)

La ciudad de Panamá amenazada por lluvias copiosas


Clima: Ciudad de Panamá tiene un clima tropical monzónico, caracterizado por una estación seca corta (de enero a abril) y una estación lluviosa larga (de mayo a diciembre). Las lluvias son intensas, especialmente entre septiembre y noviembre, y suelen presentarse en forma de tormentas vespertinas. A pesar de esto, la ciudad es vibrante y moderna, con un skyline que no teme a las nubes.


2. Quito (Ecuador)

Quito tiene precipitaciones frecuentes casi todo el año. 


  • Población: Aproximadamente 2 millones

  • Ubicación: Región andina de Ecuador, a más de 2.800 metros sobre el nivel del mar

  • Promedio anual de lluvias: Cerca de 1,200 mm

Clima: Aunque no es la ciudad más lluviosa por volumen total, Quito tiene precipitaciones frecuentes casi todo el año. Su clima subtropical de alta montaña produce lluvias regulares, con lloviznas frecuentes y cielos nublados, especialmente entre octubre y mayo. Las lluvias se combinan con temperaturas frescas, creando una atmósfera húmeda pero agradable.


3. Bogotá (Colombia)

Bogotá aunque no es tropical, su altitud la convierte en una capital húmeda.


Clima: Bogotá tiene un clima templado de montaña, con lluvias distribuidas durante todo el año. Hay dos estaciones lluviosas principales: de abril a mayo y de septiembre a noviembre. Las lloviznas suaves y persistentes son típicas, así como las tardes nubladas y frías. Aunque no es tropical, su altitud la convierte en una capital húmeda.


4. Georgetown (Guyana)

Georgetown tiene un clima ecuatorial con alta humedad y lluvias casi permanentes.


  • Población: Cerca de 200,000 habitantes

  • Ubicación: Costa norte de América del Sur, frente al océano Atlántico

  • Promedio anual de lluvias: Más de 2,300 mm

Clima: Georgetown tiene un clima ecuatorial con alta humedad y lluvias casi permanentes. Hay dos temporadas de lluvias intensas: de mayo a agosto y de noviembre a enero. Las calles pueden inundarse con facilidad debido a las fuertes precipitaciones, pero los residentes están acostumbrados al ritmo que marca el agua.


5. Belmopán (Belice)

Belmopán recibe abundante lluvia, especialmente durante la temporada de huracanes


  • Población: Aproximadamente 25,000 habitantes

  • Ubicación: Centro de Belice, a unos 80 km del mar Caribe

  • Promedio anual de lluvias: Alrededor de 2,200 mm

Clima: Aunque es una de las capitales más pequeñas del continente, Belmopán recibe abundante lluvia, especialmente durante la temporada de huracanes (de junio a noviembre). El clima es tropical húmedo, con lluvias fuertes y frecuentes que son vitales para la densa vegetación del país. La humedad se siente en el aire durante gran parte del año.


En Conclusión

Estas ciudades no solo comparten la etiqueta de "capital", sino también la rutina diaria de vivir con precipitaciones constantes. Ya sea en las alturas andinas de Quito o en las selvas costeras de Georgetown, la lluvia moldea la vida urbana, la cultura y la arquitectura. Y aunque a veces pueda parecer un inconveniente, también da origen a paisajes verdes, cielos dramáticos y un ritmo de vida marcado por la naturaleza.

¿Has visitado alguna de estas capitales lluviosas? ¿Cómo fue tu experiencia? ¡Déjanos tu comentario y comparte este artículo con tus amigos viajeros!



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Sol eterno: Ciudades capitales americanas con mínima lluvia


Fotos:

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Tormentas y Ciudades

Donde el cielo casi nunca llora: Las 5 capitales más secas de América

Sol eterno: Ciudades capitales americanas con mínima lluvia

Mientras algunas ciudades viven bajo nubes grises y lluvias constantes, otras parecen estar eternamente bañadas por el sol. En el continente americano, varias capitales experimentan un clima árido o semiárido, con precipitaciones mínimas que apenas alcanzan unos pocos milímetros al año. Estas son las cinco capitales más secas de América, donde la lluvia es casi un acontecimiento excepcional.


1. Lima (Perú)

Lima Perú


  • Población: Más de 10 millones (área metropolitana)

  • Ubicación: Costa central del Perú, frente al océano Pacífico

  • Promedio anual de lluvias: Menos de 20 mm

Clima: Lima tiene uno de los climas más peculiares del mundo. Está ubicada en el trópico, pero su clima es desértico subtropical debido a la corriente fría de Humboldt. La ciudad permanece nublada gran parte del año, pero apenas llueve. La humedad es alta, pero las precipitaciones son escasas y, muchas veces, solo en forma de llovizna o “garúa”.


2. La Paz (Bolivia)

La Paz - Bolivia


  • Población: Aproximadamente 800,000 (más de 2 millones incluyendo El Alto)

  • Ubicación: Andes bolivianos, a más de 3.600 metros sobre el nivel del mar

  • Promedio anual de lluvias: Alrededor de 500 mm

Clima: Aunque se encuentra en una región montañosa, La Paz experimenta un clima seco de altiplano. La temporada de lluvias es corta, concentrada entre diciembre y marzo, mientras que el resto del año predominan los cielos despejados y la baja humedad. Las noches son frías, incluso en verano.


3. Ciudad de México (México)

Ciudad de México


  • Población: Más de 22 millones (zona metropolitana)

  • Ubicación: Valle de México, a más de 2.200 metros de altitud

  • Promedio anual de lluvias: Cerca de 600 mm

Clima: Aunque pueda parecer lluviosa por sus tormentas de verano, Ciudad de México tiene largos periodos secos. La mayoría de las lluvias ocurren entre junio y septiembre, con inviernos muy secos. Su clima es templado de montaña, y su altitud ayuda a mantener temperaturas moderadas todo el año.


4. Santiago (Chile)

Santiago de Chile


  • Población: Más de 6 millones

  • Ubicación: Valle central de Chile, a los pies de la cordillera de los Andes

  • Promedio anual de lluvias: Aproximadamente 280 mm

Clima: Santiago tiene un clima mediterráneo semiárido. Las lluvias son estacionales, casi exclusivamente entre mayo y agosto. El resto del año presenta cielos despejados, sol intenso y aire seco. Los inviernos pueden ser fríos, pero también muy secos.


5. Tegucigalpa (Honduras)

Tegucigalpa - Honduras


  • Población: Alrededor de 1.3 millones (área metropolitana)

  • Ubicación: Región montañosa del centro-sur de Honduras

  • Promedio anual de lluvias: Alrededor de 900 mm

Clima: Aunque en comparación con las otras ciudades tiene un volumen algo mayor de lluvia, Tegucigalpa entra en esta lista por su distribución desigual. La estación seca puede durar hasta seis meses, con temperaturas cálidas y humedad baja. La estación lluviosa se concentra entre mayo y octubre, pero con menor intensidad que en otras ciudades centroamericanas.



Conclusión

Estas capitales, extendidas desde los Andes hasta el desierto costero del Pacífico, tienen en común la escasez de lluvia. En ellas, el sol es protagonista casi todo el año, lo que ofrece ventajas para el turismo y la vida al aire libre, aunque también plantea desafíos como la sequía y la gestión del agua. Si eres amante del clima seco, probablemente aquí encuentres tu paraíso.

¿Conoces alguna de estas ciudades? ¿Te gustaría vivir donde casi nunca llueve? ¡Déjanos tu comentario y comparte este artículo con quienes buscan destinos soleados!



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Rios atmosféricos


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T y C.

18 de mayo de 2025

"El cielo se volvió naranja: qué es la calima sahariana que sorprende a Europa"

"Cuando el Sahara llega a Europa: así actúa la calima que tiñe el cielo"

Cielos naranjas en España por la Calima


El cielo se volvió naranja: qué es la calima sahariana que sorprendió a Europa

En marzo de 2022 y nuevamente en 2024, millones de europeos despertaron bajo un cielo de tonos ocres y anaranjados, con una capa fina de polvo cubriendo coches, edificios y ventanas. Desde Madrid hasta París, pasando por ciudades como Marsella, Lyon o Milán, los habitantes vivieron una experiencia visual impactante: la calima sahariana, un fenómeno atmosférico tan fascinante como preocupante.


¿Qué es la calima sahariana?

La calima sahariana es el resultado del transporte de polvo mineral en suspensión desde el desierto del Sahara hasta Europa. Esta nube de partículas, arrastrada por vientos fuertes, puede recorrer miles de kilómetros y cubrir amplias regiones en cuestión de horas.

Durante este fenómeno, el cielo adquiere tonos que varían entre el amarillo, el sepia y el naranja intenso, mientras que la visibilidad disminuye y la calidad del aire empeora significativamente. La calima no solo afecta la estética del paisaje, sino también la salud humana y el equilibrio ecológico.


¿Cómo se forma?

Todo comienza en el norte de África, cuando las rachas de viento del sur o sureste (como el siroco) levantan grandes cantidades de polvo del suelo seco y árido del Sahara. Cuando una depresión atmosférica se sitúa entre la península ibérica y el norte de África, se genera un “efecto embudo” que canaliza este polvo hacia el norte.

El resultado: una nube de partículas finas que se eleva hasta capas medias de la atmósfera y se desplaza con las corrientes aéreas. Cuando esta masa alcanza Europa, el polvo se deposita en la superficie, tiñendo todo a su paso con un tono rojizo.



¿Por qué tiñe el cielo de naranja?

El polvo sahariano contiene una alta proporción de óxidos de hierro, responsables del característico color anaranjado. Cuando la luz solar atraviesa esta nube, se dispersa de manera distinta, acentuando los tonos cálidos y generando esos paisajes casi marcianos.

Además, la calima filtra parte de la radiación solar, dando al cielo un aspecto brumoso, denso y surrealista.

Llegada del polvo del Sahara a la región de America del Norte



Impactos en la salud y el ambiente

Aunque el fenómeno puede parecer poético o estético, sus efectos no son inofensivos. El polvo en suspensión contiene partículas PM10 y PM2.5, que pueden penetrar en las vías respiratorias y agravar problemas de salud como:

  • Asma

  • Bronquitis

  • Alergias

  • Enfermedades cardiovasculares

Por eso, durante episodios de calima intensa, las autoridades sanitarias suelen recomendar evitar actividades al aire libre, especialmente para personas vulnerables.

Desde el punto de vista ambiental, el polvo sahariano puede fertilizar el suelo al aportar nutrientes como fósforo y potasio, pero también puede alterar ecosistemas acuáticos al depositarse en ríos y mares.

Polvo acumulado por la Calima



¿Un fenómeno cada vez más frecuente?

Sí. Con el cambio climático, el aumento de temperaturas y los cambios en los patrones de viento, los eventos de calima sahariana están ocurriendo con mayor frecuencia e intensidad. Además, la desertificación del norte de África expone más superficie árida al viento, facilitando la movilización de partículas.

En 2022, la calima alcanzó niveles tan altos que el polvo del Sahara llegó hasta el norte de Alemania, Polonia e incluso Escandinavia, algo extremadamente inusual.


RADIACTIVIDAD: Hallan cesio y berilio de pruebas nucleares en la calima sahariana depositada sobre los Pirineos



Conclusión

La calima sahariana es un ejemplo claro de cómo los fenómenos naturales no conocen fronteras. Lo que ocurre en el Sahara puede tener efectos visibles —y respirables— a miles de kilómetros de distancia. Aunque es un espectáculo visual que despierta curiosidad, también nos recuerda la fragilidad del equilibrio atmosférico y la necesidad de monitorear los cambios climáticos que ya están afectando nuestro día a día.




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Truenos en el Cielo: Las Ciudades del Mundo Donde Caen Más Rayos



Tormentas y Ciudades

17 de mayo de 2025

"Buenos Aires bajo agua: tormentas históricas dejan más de 2.500 evacuados y 30 distritos afectados"

  "Inundaciones en Buenos Aires: el temporal golpea con fuerza y deja miles de evacuados"

En las últimas horas, la ciudad de Buenos Aires y gran parte del conurbano bonaerense se han visto sacudidos por intensas tormentas que no solo paralizaron la actividad diaria, sino que también generaron una emergencia climática con consecuencias graves para miles de vecinos. 

Inundaciones en el conurbano Bonaerense


Con más de 2.500 personas evacuadas y al menos 30 distritos bajo alerta, este evento climático ya se perfila como uno de los más severos de los últimos años.

Lluvias incesantes y anegamientos generalizados

Lluvia también en Capital federal


Desde el inicio del temporal, las lluvias no han dado tregua. En muchas zonas del Gran Buenos Aires se registraron más de 150 mm de agua caída en menos de 24 horas, superando ampliamente el promedio mensual para esta época del año. Los arroyos desbordados, las calles convertidas en ríos y los cortes de luz se volvieron parte del paisaje cotidiano.

Entre los partidos más afectados se encuentran La Matanza, Quilmes, Almirante Brown, Lomas de Zamora, Florencio Varela y Avellaneda. También se reportaron situaciones críticas en zonas del norte como Tigre y San Fernando, donde el agua ingresó en cientos de viviendas.

Más de 2.500 evacuados y asistencia de emergencia

Según el último parte emitido por Defensa Civil y autoridades provinciales, ya son más de 2.500 las personas que debieron ser evacuadas de sus hogares. Muchas de ellas fueron alojadas en escuelas, polideportivos y centros comunitarios habilitados como refugios temporales.

El gobierno provincial desplegó operativos conjuntos con bomberos, personal de salud y fuerzas de seguridad para asistir a los damnificados. Se están entregando colchones, ropa seca, alimentos y elementos de higiene. En paralelo, se sigue monitoreando la evolución de la tormenta para anticipar nuevos focos de riesgo.

Calles inundadas en Buenos aires


Un pronóstico que no da respiro

Lejos de amainar, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advierte que las condiciones seguirán siendo adversas durante las próximas horas. Persisten las alertas por tormentas fuertes con ráfagas, caída de granizo y abundante precipitación en cortos períodos de tiempo.

Mapa satelital de la tormenta


La situación se agrava debido a la saturación del suelo y la insuficiencia del sistema pluvial en muchas localidades, lo que impide un escurrimiento eficaz del agua. En ese contexto, se recomienda evitar circular por calles inundadas, mantenerse informados por canales oficiales y colaborar con los operativos de evacuación si es necesario.

¿Estamos preparados para estas tormentas?

Daños al parque automotor en Buenos Aires


Este fenómeno climático vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura urbana frente a eventos extremos. La falta de planificación en zonas críticas, el crecimiento urbano desordenado y la carencia de obras hidráulicas profundas son factores que agravan cada episodio de lluvias intensas.

Mientras tanto, la población se ve forzada a enfrentar no solo las consecuencias materiales, sino también el impacto emocional y económico de estos eventos, que afectan especialmente a los sectores más vulnerables.

Reflexión final

Lo que ocurre en Buenos Aires no es un caso aislado. Cada vez con más frecuencia, las ciudades del mundo sufren tormentas más intensas y erráticas, un fenómeno que muchos científicos vinculan al cambio climático. Lo urgente hoy es asistir a los afectados. Pero lo importante —y lo ineludible— es trabajar a mediano y largo plazo en políticas ambientales y de infraestructura que eviten que estas situaciones se repitan con la misma crudeza.


Tormentas y Ciudades