18 de junio de 2025

“Mendoza bajo el sol de los Andes: secretos de su clima seco, templado y lleno de contrastes”

Entre la cordillera y el desierto: características de una ciudad única



La ciudad de Mendoza, capital de la provincia homónima, se ubica en el oeste argentino, al pie de la majestuosa Cordillera de los Andes. Es una de las ciudades más importantes del país, con una población que supera los 1,2 millones de habitantes en su área metropolitana. Reconocida mundialmente por su producción vitivinícola, su cercanía al Aconcagua y su prolijo diseño urbano con acequias y arbolado, Mendoza es sinónimo de belleza natural, cultura y desarrollo.

El clima en Mendoza es árido continental, con baja humedad, cielos mayormente despejados y gran amplitud térmica diaria y estacional. La ciudad recibe un promedio anual de solo 200 a 300 mm de precipitación, lo que la convierte en una de las capitales provinciales más secas del país. No obstante, también es escenario de tormentas intensas en verano, en particular por granizo, lo que representa una amenaza constante para los viñedos y cultivos.


Cuatro estaciones bien marcadas: así cambia el clima mendocino durante el año

Verano (diciembre a marzo):
Es una estación calurosa, con temperaturas máximas frecuentes por encima de los 33 °C, aunque las noches suelen ser frescas gracias a la escasa humedad y la cercanía de la cordillera. Las precipitaciones se concentran en esta época, principalmente en forma de tormentas cortas pero intensas. Algunas de ellas traen granizo, un fenómeno temido por agricultores y bodegas de la región.

Tormenta de verano en proximidad de la ciudad de Mendoza


Otoño (marzo a junio):
Una de las estaciones más agradables. Las temperaturas bajan progresivamente y los días suelen ser soleados. Es la época de la vendimia, una de las festividades más importantes de Mendoza. Las lluvias son muy escasas y el aire se vuelve más seco. Las temperaturas oscilan entre los 10 °C y 25 °C.

El parque San Martín en la ciudad de Mendoza en Otoño


Invierno (junio a septiembre):
Los inviernos son fríos y secos, con mínimas que frecuentemente descienden por debajo de los 0 °C. Aunque raramente nieva en la ciudad, sí se producen heladas frecuentes. La cordillera acumula grandes cantidades de nieve, y los vientos “zonda” o “surazos” pueden provocar fenómenos atmosféricos bruscos. El cielo suele estar despejado y las lluvias son mínimas.


El Parque Histórico General San Martín es el  parque más antiguo de la Provincia de Mendoza.


Primavera (septiembre a diciembre):
Durante la primavera se incrementa la temperatura y comienza el riesgo de tormentas convectivas. Es una estación ventosa, especialmente por la presencia del viento Zonda, un viento cálido y seco que desciende de la montaña, puede elevar bruscamente la temperatura, generar problemas respiratorios, cortes de luz y hasta incendios. Las temperaturas diurnas superan los 25 °C y se mantiene la baja humedad.

Clima Primaveral y vista general de la ciudad de Mendoza



Tormentas históricas y eventos climáticos extremos en Mendoza

Aunque Mendoza no es una ciudad particularmente lluviosa, ha sido afectada por eventos meteorológicos extremos que han dejado huella:

  • Tormenta de granizo del 5 de febrero de 1997:
    Una de las más destructivas que se recuerden. Afectó especialmente al Gran Mendoza y zonas rurales cercanas. El granizo del tamaño de pelotas de golf provocó enormes pérdidas en los viñedos y frutales. Decenas de autos, techos, invernaderos y ventanas fueron destrozados.

  • Granizada del 24 de enero de 2013:
    Una violenta tormenta se desató por la tarde y arrojó granizo durante más de 20 minutos. Algunos barrios del oeste y el centro de Mendoza sufrieron daños importantes. Se reportaron 7.000 hectáreas afectadas en zonas productivas y cientos de viviendas con techos perforados.



  • Viento Zonda del 21 de agosto de 2019:
    Aunque no fue una tormenta de agua, este evento marcó un récord por la intensidad del viento: ráfagas de más de 100 km/h afectaron a casi toda la provincia. Árboles y postes caídos, cortes de electricidad y suspensión de clases fueron parte de las consecuencias. La temperatura superó los 34 °C en pleno invierno.

Estos eventos muestran que, pese a la imagen de clima seco y predecible, Mendoza puede ser sacudida ocasionalmente por fenómenos extremos, especialmente en primavera y verano.


Conclusión

Mendoza es una ciudad donde el sol domina el cielo durante la mayor parte del año, pero también donde la naturaleza recuerda, de tanto en tanto, su fuerza. Su clima seco, su amplitud térmica y sus fenómenos como el viento Zonda o el granizo la hacen única en el país. Comprender su comportamiento climático no solo es útil para los visitantes, sino vital para quienes viven de su agricultura, su enoturismo y su conexión con la cordillera.






Ver en este blog:



Córdoba, la Docta bajo el cielo cambiante: Estaciones y tormentas en la ciudad mediterránea




Rosario y su pulso climático: estaciones marcadas y tormentas memorables en la ciudad del Paraná






Tormentas y Ciudades



17 de junio de 2025

El clima de la ciudad de Rosario

 Rosario y su pulso climático: estaciones marcadas y tormentas memorables en la ciudad del Paraná

Supercelda amenaza la ciudad de Rosario


Entre el río y la llanura: una ciudad con historia y clima dinámico

Rosario es la tercera ciudad más poblada de Argentina, con más de 1,3 millones de habitantes en su área metropolitana. Ubicada al este de la provincia de Santa Fe, a orillas del río Paraná, es un centro económico, industrial, educativo y cultural clave del país. Conocida por su papel histórico en la creación de la bandera nacional y por ser cuna de grandes figuras como Che Guevara, Lionel Messi y Roberto Fontanarrosa, Rosario combina modernidad con tradición en un entorno natural muy particular.

El clima rosarino es templado húmedo (clasificación Cfa de Köppen), con veranos calurosos y húmedos e inviernos frescos y secos. La influencia del río Paraná modera ligeramente las temperaturas, pero no evita las frecuentes tormentas estivales ni los fríos intensos en invierno.






Estaciones con carácter: cómo se vive el clima rosarino a lo largo del año

Verano (diciembre a marzo):
El verano en Rosario es cálido y muy húmedo. Las temperaturas máximas superan con frecuencia los 35 °C, y la sensación térmica puede acercarse o superar los 40 °C. Las lluvias son abundantes, generalmente en forma de tormentas intensas que pueden durar pocas horas pero dejar importantes acumulaciones de agua. Estas tormentas suelen ir acompañadas de ráfagas de viento, granizo y actividad eléctrica.

Con un clima más benigno, el otoño trae alivio tras el calor del verano en la ciudad de Rosario


Otoño (marzo a junio):
Con un clima más benigno, el otoño trae alivio tras el calor del verano. Las temperaturas comienzan a descender gradualmente, con máximas que oscilan entre los 22 y 26 °C y mínimas que bajan hacia los 10 °C en mayo. Las lluvias disminuyen pero aún pueden darse tormentas aisladas. Es una de las estaciones más agradables para disfrutar de la ciudad y su ribera.

Otoño en la ciudad de Rosario... al fondo el monumento a la bandera


Invierno (junio a septiembre):
Aunque no es extremadamente frío, el invierno rosarino puede tener jornadas frescas, con mínimas cercanas a los 0 °C, especialmente en las madrugadas. Las heladas no son infrecuentes en zonas periféricas. Las lluvias son escasas y los días, en general, son soleados y secos. El viento sur puede provocar descensos bruscos de temperatura.

Invierno en la ciudad de Rosario


Primavera (septiembre a diciembre):
La primavera es un período de transición marcado por días templados, mayor humedad y el regreso de las tormentas. Las temperaturas se elevan progresivamente, con máximas que vuelven a acercarse a los 30 °C en noviembre. Esta estación suele incluir algunas de las tormentas más violentas del año, debido al choque entre masas de aire frío y cálido.

Costanera de la ciudad de Rosario y en primavera



Tormentas que dejaron huella: episodios extremos en Rosario

A lo largo de su historia, Rosario ha enfrentado tormentas severas que marcaron a la ciudad y sus habitantes. Algunos eventos destacados incluyen:

  • La tormenta del 2 de enero de 2012:
    Una fuerte tormenta eléctrica azotó la ciudad con lluvias torrenciales en menos de una hora. Calles anegadas, árboles caídos y cortes de energía afectaron gran parte del centro y sur de Rosario. La intensidad del viento, superior a los 100 km/h en algunos sectores, causó voladuras de techos y serios daños materiales.

  • El temporal del 18 de diciembre de 2015:
    Una supercelda convectiva generó ráfagas de viento de más de 120 km/h, dejando numerosos árboles y postes eléctricos derribados. Barrios como Fisherton, Echesortu y Empalme Graneros resultaron seriamente afectados. Cientos de viviendas quedaron sin luz durante días y varias líneas de colectivos interrumpieron su servicio.

  • El fenómeno del 31 de octubre de 2023:
    Una tormenta de características tropicales, con granizo de gran tamaño y lluvias intensas en poco tiempo, sorprendió a la ciudad en plena primavera. Se registraron acumulados de más de 100 mm en pocas horas, provocando inundaciones repentinas, especialmente en la zona oeste. Las imágenes de autos flotando en avenidas principales se viralizaron en todo el país.

Granizo en Rosario durante una tormenta de verano


Estos episodios muestran que, si bien Rosario no es una ciudad de clima extremo constante, su ubicación en la llanura pampeana la expone a fenómenos meteorológicos intensos, sobre todo en épocas de transición estacional y verano.


Conclusión

Rosario, la ciudad del río, no solo vibra por su gente, su cultura y su historia, sino también por un clima que cambia con fuerza y ritmo. Con veranos calurosos y tormentosos, inviernos secos y frescos, y estaciones intermedias que combinan lo mejor —y lo peor— de ambas, el clima rosarino es parte integral de su identidad. Conocerlo es comprender mejor cómo vive y respira una de las ciudades más importantes del país.


Ver en este blog:



Córdoba, la Docta bajo el cielo cambiante: Estaciones y tormentas en la ciudad mediterránea





Tormentas y Ciudades

14 de junio de 2025

El clima de la ciudad de Córdoba

 Córdoba, la Docta bajo el cielo cambiante: Estaciones y tormentas en la ciudad mediterránea

Panorámica de Córdoba vista desde el Este  hacia el Oeste
Nubes Mammatus y al fondo las sierras


Un paisaje urbano entre sierras y climas extremos

La ciudad de Córdoba, ubicada en el corazón de Argentina, es la segunda más poblada del país con más de 1,5 millones de habitantes. Fundada en 1573, es conocida como "La Docta" por su tradición universitaria, albergando la Universidad Nacional de Córdoba, una de las más antiguas de América Latina. Situada a orillas del río Suquía y rodeada de sierras bajas, combina arquitectura colonial, una activa vida cultural y un entorno natural que influye notablemente en su clima.

El clima de Córdoba es clasificado como templado subtropical con estación seca (Cwa en la clasificación de Köppen), aunque presenta una fuerte variabilidad estacional y frecuentes eventos meteorológicos extremos. Esta ciudad mediterránea vive marcados contrastes a lo largo del año, desde veranos calurosos con tormentas intensas hasta inviernos secos y frescos.



Cuatro estaciones con personalidad: así cambia el clima en Córdoba

Verano (diciembre a marzo): Es la estación más calurosa y húmeda del año. Las temperaturas superan habitualmente los 35 °C, con olas de calor que han alcanzado máximas por encima de los 42 °C. Las lluvias se concentran en estos meses y suelen manifestarse en forma de tormentas eléctricas intensas, con actividad eléctrica, granizo y ráfagas de viento. La humedad puede generar sensación térmica superior a los 40 °C.



Tormentas de verano en Córdoba


Otoño (marzo a junio): Marca una transición hacia condiciones más frescas y estables. Las lluvias disminuyen progresivamente y el clima se vuelve más agradable. Las temperaturas descienden gradualmente, con mínimas que pueden bajar de los 10 °C hacia finales de mayo. Es una estación valorada por su clima templado y días soleados.


Otoño en córdoba y las tipas de la cañada 


Invierno (junio a septiembre): Aunque el invierno en Córdoba no es extremadamente riguroso, se caracteriza por su sequedad, cielos despejados y temperaturas frescas. Las mínimas pueden bajar a cero grados e incluso registrarse heladas, especialmente en las afueras. Las máximas suelen oscilar entre los 12 y 18 °C. Es muy raro que nieve en la ciudad, aunque ha sucedido en contadas ocasiones.


Panorámica de Córdoba desde el Oeste.. se distingue al centro el Colegio Lasalle y la recta martinoli del barrio Argüello a la derecha  (el patio del colegio cubierto de nieve)


Primavera (septiembre a diciembre): Una estación de transición hacia el calor, donde las temperaturas aumentan y las tormentas comienzan a hacerse más frecuentes. La primavera en Córdoba también puede traer bruscos cambios de temperatura y algunas de las tormentas más intensas del año, debido al contraste entre masas de aire cálido y frío.


El jacarandá es famoso por sus vistosas flores lilas que adornan las calles y plazas
Foto en las proximidad de la plaza España en primavera



Tormentas históricas en la memoria cordobesa

Córdoba ha sido escenario de tormentas notables que dejaron huella en su historia climática y urbana. Entre las más recordadas se encuentran:

  • La tormenta del 15 de enero de 2008: En menos de una hora cayeron más de 100 mm de lluvia en algunos sectores de la ciudad. El desborde del río Suquía causó anegamientos en barrios enteros. Vientos de hasta 90 km/h y granizo dañaron techos, árboles y vehículos. Fue uno de los eventos más destructivos de los últimos tiempos.

  • El granizo del 29 de octubre de 2012: Una intensa tormenta vespertina sorprendió a los cordobeses con granizos del tamaño de pelotas de golf. Hubo severos daños materiales en viviendas, vehículos y techos de chapa, especialmente en la zona norte. Las redes sociales captaron imágenes impactantes que circularon por todo el país.

  • La nevada del 9 de julio de 2007: Aunque técnicamente no fue una tormenta, merece ser mencionada por su carácter inusual. Esa mañana, la ciudad amaneció cubierta por una tenue capa de nieve, un fenómeno que no ocurría desde 1975. Los cordobeses, sorprendidos, salieron a fotografiar el raro evento que tiñó de blanco plazas y techos por unas pocas horas.



Estas tormentas son parte de una historia climática compleja y en constante cambio. La ubicación geográfica de Córdoba, en el cruce entre el llano pampeano y las primeras estribaciones serranas, la expone a fenómenos atmosféricos dinámicos y muchas veces impredecibles.



Conclusión

Córdoba es una ciudad donde el clima es tan protagonista como su historia y su cultura. Con estaciones bien definidas y tormentas que a veces parecen sacadas de otro continente, la Docta sigue sorprendiendo a sus habitantes y visitantes. Conocer sus patrones climáticos ayuda no solo a planificar actividades, sino también a entender mejor el entorno natural que la rodea y cómo adaptarse a sus extremos.




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Rosario y su pulso climático: estaciones marcadas y tormentas memorables en la ciudad del Paraná



Tormentas y Ciudades